El mensaje de ausencia por vacaciones puede facilitar ataques de phishing contra una empresa
Las respuestas automáticas de correo pueden revelar fechas de ausencia, sustitutos y datos sobre la organización, información que los ciberdelincuentes pueden utilizar para preparar fraudes del CEO, campañas de phishing y suplantaciones de proveedores.
· 5 min de lectura

Una respuesta automática de correo activada durante las vacaciones puede convertirse en una fuente de información útil para los ciberdelincuentes. Mensajes aparentemente inocentes como “Estoy de vacaciones” pueden revelar cuándo está ausente un empleado, quién le sustituye y cómo contactar con esa persona, además de aportar detalles sobre los departamentos o la estructura interna de una empresa.
El riesgo no está en utilizar una respuesta automática, sino en la cantidad de información que incluye. Si un mensaje indica que un responsable financiero estará fuera hasta una fecha concreta y especifica quién atenderá sus gestiones durante ese periodo, un atacante puede utilizar esos datos para elaborar un intento de suplantación más creíble.
La advertencia procede de Qualiteasy Internet Solutions, distribuidor exclusivo en España de las soluciones de Faronics, que señala que los mensajes de ausencia demasiado detallados pueden facilitar campañas de ingeniería social. La compañía recomienda limitar la información compartida en las respuestas externas y mantener únicamente los datos imprescindibles.
Una fuente de contexto para preparar un fraude
Los datos incluidos en un mensaje de “fuera de la oficina” pueden alimentar distintos tipos de ataques. Entre ellos se encuentran el phishing dirigido, el fraude del CEO y el Business Email Compromise (BEC), técnicas que buscan engañar a los empleados mediante comunicaciones que aparentan proceder de una persona conocida o de una organización legítima.
Por ejemplo, un ciberdelincuente podría aprovechar la ausencia de un responsable para hacerse pasar por él ante otro empleado. También podría contactar con la persona que le sustituye y utilizar información real sobre la organización para solicitar una acción, pedir documentación o tratar de desviar una gestión.
La información de una respuesta automática puede resultar especialmente útil cuando se combina con otros datos disponibles sobre la empresa y sus trabajadores. El nombre de un responsable, su cargo, el periodo exacto de ausencia y el contacto de sustitución permiten construir un contexto que puede hacer que un mensaje fraudulento resulte más convincente.
“Los ataques más sofisticados no siempre empiezan con una vulnerabilidad técnica. Pueden comenzar recopilando información aparentemente irrelevante sobre una empresa y sus empleados. Un mensaje de vacaciones demasiado detallado puede aportar precisamente ese contexto que necesita un atacante para que un correo fraudulento resulte creíble”, señala Ignasi Nogués, Chief Growth Officer de Qualiteasy Internet Solutions.
El factor humano, una pieza clave
La recomendación se enmarca en la importancia que sigue teniendo el factor humano en la seguridad de las organizaciones. Según el 2025 Data Breach Investigations Report de Verizon, el 60% de las brechas analizadas estuvieron relacionadas con algún componente humano.
El informe incluye en ese ámbito los errores, las credenciales comprometidas y las técnicas de ingeniería social. En este contexto, una respuesta automática no constituye por sí misma una brecha de seguridad, pero sí puede aportar información que facilite un intento de engaño dirigido contra los empleados de una compañía.
La información sobre ausencias, sustituciones y responsabilidades puede ayudar a un atacante a identificar quién está disponible, quién toma una decisión o qué persona puede tener acceso a determinados procesos. Cuanto más precisa sea esa información, más sencillo puede resultar diseñar una comunicación que parezca normal dentro de la actividad diaria de la empresa.
Qué información conviene evitar
Para reducir la exposición, los expertos recomiendan que los mensajes externos de ausencia sean breves y neutros. No es necesario especificar las fechas exactas de las vacaciones, el destino del empleado, su número de teléfono o el nombre y la dirección de correo electrónico de la persona que le sustituye.
También conviene evitar cualquier referencia a clientes, proyectos o gestiones concretas. Estos datos pueden ofrecer a un desconocido una visión más amplia de la actividad de la compañía y de las relaciones entre sus empleados, departamentos y colaboradores.
Cuando sea necesario facilitar un contacto alternativo, una opción es utilizar direcciones genéricas de la organización, como las correspondientes a los departamentos de soporte o atención al cliente. De este modo, se puede mantener la atención de las solicitudes sin exponer directamente la identidad y los datos de una persona concreta.
Las plataformas corporativas permiten, además, configurar respuestas diferentes para usuarios internos y externos. Esta posibilidad facilita que la información operativa se comparta únicamente con quienes realmente la necesitan, mientras que los contactos ajenos a la organización reciben un mensaje más limitado.
“No se trata de eliminar los mensajes automáticos, sino de aplicar el mismo principio que utilizamos con cualquier otra información corporativa: compartir únicamente lo necesario. Cuantos menos datos tenga un desconocido sobre quién está disponible, quién toma una decisión y cuándo está ausente, más difícil será construir un ataque de ingeniería social convincente”, añade Nogués.
Revisar la seguridad durante el periodo vacacional
El periodo de vacaciones también puede servir para revisar otras medidas básicas de seguridad en la empresa. Entre ellas se encuentran la autenticación multifactor, los permisos de acceso, las copias de seguridad y la formación de los empleados.
La capacitación debe ayudar a identificar intentos de phishing, suplantaciones y otras comunicaciones sospechosas. El objetivo es que los trabajadores puedan detectar señales de alerta antes de responder a un mensaje, facilitar información o realizar una acción solicitada por un supuesto responsable, proveedor o compañero.
La revisión de los permisos de acceso permite comprobar que cada empleado dispone únicamente de las autorizaciones necesarias para sus funciones. Por su parte, las copias de seguridad constituyen una medida básica para proteger la información y facilitar la recuperación ante determinados incidentes.
La autenticación multifactor añade una capa adicional de protección a las cuentas corporativas. Aunque no evita todos los intentos de fraude, dificulta que el acceso dependa únicamente de una contraseña comprometida.
Compartir solo los datos imprescindibles
Una respuesta automática de vacaciones puede parecer una práctica rutinaria y sin consecuencias. Sin embargo, los datos que contiene pueden convertirse en una pieza más de un ataque cuando se combinan con información obtenida de otras fuentes.
La recomendación no consiste en dejar de utilizar los mensajes de ausencia, sino en revisar su contenido antes de activarlos. No indicar más de lo necesario, evitar fechas y datos personales precisos y recurrir a contactos corporativos genéricos son medidas sencillas para reducir la información disponible para un posible atacante.
En ciberseguridad, una información aparentemente inocente puede tener valor cuando se integra en una estrategia de ingeniería social. El mensaje de “Estoy de vacaciones” muestra cómo una práctica cotidiana puede revelar datos sobre la disponibilidad, las responsabilidades y la organización interna de una empresa, y cómo limitar esos detalles puede dificultar la preparación de un fraude.

