Apasionada confesa de la decoración aunque licenciada en Derecho por la Universidad de Valencia, Mamen Pérez (Valencia, 1963) lleva más de una década al frente de Carmela Martí, una empresa especializada en servicios de decoración textil dentro de Resuinsa, líder del sector a nivel nacional en lencería para hoteles y colectividades, y con una amplia cartera de servicios que incluye hasta la decoración integral de establecimiento hoteleros, residencias y hospitales. Antes había trabajado como responsable de Recursos Humanos y con el cambio de siglo decidió dar un salto en su carrera profesional. Hoy se encuentra a la vanguardia de un sector vinculado al turismo en plena expansión.

¿Qué importancia tiene el diseño y confección del textil en hostelería y hotelería?

A mi juicio la hostelería y la hotelería se han convertido en la vanguardia del diseño. Diseñadores e interioristas aspiran a hacer un hotel o un restaurante porque son la bandera de todas las tendencias. Son el banco de pruebas, donde más se experimenta, donde más se atreven. Es el sector más avanzado y arriesgado y el que apuesta por las innovaciones

¿Desde cuándo es así o siempre lo ha sido?

Creo que no. Antes era más tradicional y sigue habiendo reductos tradicionales pero me imagino que con el boom del turismo o incluso con la crisis empezaron a pensar en cómo diferenciarse de la competencia. Hay muchos hoteles y restaurantes que se singularizan no sólo por la oferta gastronómica sino también por la presentación, la decoración o el diseño.

El blanco fue tendencia hasta ahora, ¿hacia dónde caminan las nuevas tendencias en el textil de hostelería?

De momento está la cosa tímida. En lencería de hotel se están atreviendo a cambiar pero el color sigue teniendo problemas en lavado y los hoteleros son menos arriesgados pero creo que sí que puede haber un cambio. En Carmela Martí tenemos una paleta amplísima, total, y estamos a la expectativa.

¿No nos resultará extraño ver sábanas de colores en los hoteles dentro de unos años?

Para nada. Claro que podría ser. Son ideas que pueden arrasar o quedarse ahí.

¿Quién marca tendencia?

En mi opinión es la moda. La moda es la loca, es la que está innovando continuamente. Necesita sacar cada muy poco tiempo una nueva creación y eso arrastra. Si se lleva el amarillo este año, en los cojines aparecerá el amarillo. Tarde o temprano las tendencias de la moda aparecen en el textil de la decoración.

¿Es global? ¿Es distinto en función de qué país hablamos?

Sí, la moda es un movimiento mundial aunque es cierto que hay tendencias que funcionan mejor en unos países que otros.

Y a día de hoy, en el sector de la hostelería y en el textil, ¿hay muchas diferencias entre un hotel de Estados Unidos, Asia o Europa?

Creo que los europeos somos mucho más innovadores y en concreto en España súper innovadores.

Carmela Martí, ¿en qué países trabaja?

Principalmente, en España. No es fácil abrirse mercado pero donde va Resuinsa suelo ir yo detrás y Resuinsa está presente en 81 países de los cinco continentes. Hacemos sinergias.

¿Qué diferencia a Carmela Martí de la competencia?

Nosotros estamos especializados en hostelería y hotelería. Tenemos una experiencia avalada por el apoyo de Resuinsa en el sector textil y además tenemos la posibilidad de fabricar cualquier producto que nos demande el cliente. Trabajamos a la carta a diferencia de otras empresas que sacan una colección con un determinado tejido. Carmela Martí ofrece de todo.

Ya que ha citado a Resuinsa, ¿qué significa para Carmela Martí esta empresa que celebra su 40 aniversario?

Es un orgullo. Somos colaboradores muy estrechos y estamos muy contentos con esta relación. Ojalá que sigan cumpliendo años porque eso significará que podremos seguir trabajando juntos, abriendo nuevas puertas y descubriendo nuevos horizontes. Como Mamen Pérez, lógicamente, estoy mucho más implicada en Resuinsa porque mi marido es Félix Martí, el gerente.

¿Qué perspectivas tienen de futuro?

Me gustaría hacer más proyectos integrales. Con la crisis económica dejamos de hacerlos y nos centramos en el textil.

¿Qué importancia tiene el textil a la hora de elegir un restaurante o un hotel?

El textil es la parte que te da la confortabilidad. Basta con pensar en una habitación sin textil. Lo que te toca el cuerpo cuando te sientas, cuando te acuestas, cuando te tumbas en un sofá… todo es textil. Si te metes en la cama, hay textil. Todo lo que te aporta en el mundo confortabilidad es textil. No nos lo planteamos pero es así. Sin textil no hay confortabilidad. Luego está el diseño, que sea bonito, etcétera pero un mundo sin textil sería mucho más hostil.

¿Es tan importante como para que un cliente repita experiencia?

Fundamental y no creo que sea porque me dedico a ello. Si vas a un hotel y las sábanas rascan seguro que no repites.

En restaurantes, la primera distinción es si las mesas están vestidas con manteles de tela.

Claro. No es lo mismo un mantel de tela que uno de papel o de plástico o las nuevas tendencias que han seguido algunos restaurantes que ni siquiera usan mantel. En ocasiones renuncian por cuestiones económicas a cosas que aportan calidad de vida además de elegancia. Es lo mismo que lo que ocurre con el vino, a nadie se le ocurre tomar un buen vino en un vaso de plástico porque jamás sería lo mismo. Eso es una lucha constante que tenemos con los hosteleros.

Cuando va a un restaurante, ¿en qué se fija?

¡En todo! Reconozco que lo primero que hago es coger la servilleta para examinarla, ver cómo está cosida, de quién es la etiqueta, cómo está lavada, su resistencia…

¿Cómo es la mesa perfecta?

Vestida con lino natural blanco aunque el color me gusta también, eso depende del ambiente. Se podría poner un faldón debajo pero para mí la mesa perfecta debe llevar un mantel de lino blanco y unas servilletas grandes también de lino.

¿Y una habitación de un hotel?

A mí me gustan sencillas. Que sean impersonales pero que no den sensación de impersonalidad. Un hotel tiene que dar sensación de limpieza y confort.

1 Comentario

  1. Una entrevista muy interesante. Mamen Pérez ofrece una curiosa visión sobre el mundo de los hoteles y su relación con los textiles que comparto. Trabajo en un hotel en Madrid y uno de los detalles que más cuidamos a la hora de decorarlo fueron los elementos textiles de las habitaciones. Lo hicimos porque buscábamos un encanto especial al tratarse de un edificio antiguo y tuvimos que escoger sábanas, cortinas y doseles para las camas que fueran acordes a ese ambiente. Sin duda alguna, una buena elección de los textiles puede marcar la diferencia entre que un cliente repita o no, ya que, al fin y al cabo, el cliente busca comodidad. Si la habitación no crea esa sensación en el cliente, por mucho que se haya invertido en decoración, hay que considerarlo un fracaso. Un saludo.

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