El ecosistema empresarial catalán está, en su mayoría, constituido por micro, pequeñas y medianas empresas. Concretamente, suponen un 99,7% del total, según los últimos datos publicados por Idescat, a partir del Directorio Central de Empresas del INE.

A pesar de su tamaño y su moderada facturación, estas empresas son las que más esfuerzo y gasto destinan a realizar proyectos de innovación y sitúan a Cataluña como una de las Comunidades más innovadoras de España, siendo, junto a Andalucía y País Vasco, la única que ha incrementado su intensidad innovadora en los años de crisis. En el caso de las pymes catalanas, este dato ha aumentado hasta situarse en el 1,05%, frente a la media española que se ha reducido hasta el 0,91%, según los datos del último informe COTEC.
La innovación de las compañías no sólo supone un empuje para el crecimiento de las regiones, sino que es la única actividad que en la actualidad puede deducirse a la hora de realizar la declaración del Impuesto de Sociedades.

Estas deducciones se sitúan entre los 4.000 y los 7.000 euros para las microempresas, y entre los 15.000 y los 40.000 euros para las pequeñas y medianas empresas; cifras que significan un ahorro económico importante en sus ejercicios. Además, suponen una doble ventaja para las pymes: por una parte, les permite ahorrar en un momento en el que son las más golpeadas por la inestabilidad económica y, por otro, fomentan y prorrogan su actividad innovadora a lo largo de los sucesivos ejercicios fiscales.

¿Cuáles son las razones por las que no se están beneficiando de ellas?

A pesar de los beneficios que estas bonificaciones pueden repercutir a las empresas, el número de ellas que aplica las deducciones es muy limitado.

En primer lugar, esto se debe al desconocimiento. Muchas de ellas no tienen constancia de la existencia de estos beneficios y, por tanto, ni siquiera se plantean su aplicación. A continuación, se sitúan la dificultad de identificar y documentar proyectos, la creencia de que es necesario contar con una unidad específica de I+D, o la inseguridad jurídica que generan las posibles inspecciones fiscales. A estas cuestiones se suma el precio de las grandes consultoras, al que las pymes no pueden acceder.
“Desde deducible.es queremos democratizar las deducciones en I+D+i. Nuestro objetivo es dar a conocer estas ayudas fiscales y ayudar a las pymes en la declaración del impuesto”, afirma Sergio Galiano, confundador de deducible.es. “De esta forma, conseguimos impulsar la inversión de las pequeñas empresas y fomentar la innovación en el tejido empresarial de las regiones”, concluye.

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