En la actualidad, las aerolíneas se enfrentan a muchos desafíos que amenazan los niveles de fidelización de clientes y la rentabilidad. Buscan mejorar la eficiencia de sus procesos comerciales adoptando soluciones tecnológicas para todo lo relacionado con el servicio al cliente.RFID es una tecnología que ofrece mejoras de eficiencia en una de las áreas más críticas de las operaciones: manejo de equipaje.

Cada vez más, los pasajeros consideran inaceptable la mala gestión, identificación y localización del equipaje, lo que es una de las mayores frustraciones de atención al cliente. La tecnología RFID proporciona visibilidad en tiempo real sobre el paradero del equipaje de los pasajeros, con exhaustivos controles en cada paso, sin intervención humana. La optimización de la gestión de equipaje con RFID aumenta la automatización en los procesos, reduciendo significativamente la cantidad de maletas mal gestionadas y los costes asociados.

Independientemente de si los pasajeros realizan el check-in en el mostrador o utilizan quioscos de facturación automatizados, las impresoras RFID permiten la codificación instantánea de una etiqueta RFID. Así se recoge toda la información requerida, como el número de matrícula (LPN), que contiene información de vuelo específica y cualquier clasificación relevante. Cuando el equipaje se coloca en el transportador, un lector de RFID captura la información de la etiqueta, documentando el inicio de su viaje.

A medida que el equipaje se mueve a través de cintas transportadoras, los lectores de RFID capturan la información disponible, asegurando que sean entregados o transferidos a la línea aérea, vuelo o puerta de embarque correctos. Esta información se usa para dirigirlo automáticamente a través de un sistema de clasificación, lo que reduce el trabajo manual, los errores y los costes asociados. Además, RFID proporciona una valiosa “verificación doble” automatizada en el área de preparación y se activan alertas si el equipaje se va a cargar accidentalmente en el vuelo equivocado.

Durante el proceso de enrutamiento, los lectores de RFID capturan la ubicación del equipaje en los puntos de control clave. La base de datos ayuda a identificar el equipaje que necesita tratamiento prioritario para garantizar la entrega puntual a los aviones, por ejemplo, el equipaje que debe transferirse a un vuelo de conexión con poco tiempo.

Cuando los pasajeros no abordan o deben desembarcar, las leyes exigen que su equipaje sea retirado del avión antes del despegue. Los lectores de mano RFID permiten a los trabajadores ubicar y quitar el equipaje correcto de manera rápida y sencilla, sin la necesidad de manipular y escanear manualmente el código de barras en cada maleta. En un proceso típico de manipulación de equipaje no RFID, el personal del aeropuerto debe escanear el código de barras en cada bulto y buscar manualmente la información correcta. Con RFID, esa información exacta se puede incluir directamente en la etiqueta RFID, eliminando la mala gestión del equipaje asociada a la clasificación.

Un reciente caso empresarial de SITA y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) mostró que las tasas de seguimiento precisas de la tecnología RFID podrían reducir la cantidad de maletas mal gestionadas hasta un 25% para 2022 y, en última instancia, ahorrar en costes y tiempo para cada pasajero.

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