Existen diferentes elementos que pueden afectar el correcto funcionamiento del disco duro, algunos predecibles y otros no. Sobre los primeros se puede trabajar para prolongar la vida del disco duro; evitando someterlo a condiciones físicas no recomendadas y haciendo un uso racional del mismo, se puede prolongar ampliamente la vida del disco duro.

Una acción tan sencilla como apagar el ordenador a través del sistema operativo en lugar de desconectarlo o apagarlo presionando el botón de encendido puede hacer la diferencia. Sucede que las estructuras lógicas e incluso físicas del disco duro se pueden ver afectadas, puesto que el disco duro no está diseñado para experimentar una desconección de energía de golpe.

Encuestas realizadas a usuarios que presentaron pérdida de datos conducidas por Kroll Ontrack, determinaron que al menos 70% de las pérdidas de datos experimentadas por usuarios particulares se asociaron a mal funcionamiento o daños en el disco duro. El disco duro es el dispositivo de almacenamiento más propenso a fallar.

Los ordenadores portátiles son otro de los sistemas de almacenamiento en los que más datos se pierde. Cuando un portátil no puede disipar el calor como debería, se ve afectado el rendimiento general del dispositivo, y cuanto más tiempo pasa más mella deja sobre los componentes, de los cuales el disco duro no está exento.

‘Los ordenadores portátiles, al poder utilizarse en cualquier instancia, suelen ser utilizados de forma inapropiada. Los usuarios que se llevan consigo el ordenador para trabajar sobre la cama o el mueble o incluso, apoyándolo sobre una almohada, desconocen el riesgo que tiene hacer eso. Al no ser una superficie sólida, se deforma por el peso del portátil, obstruyendo las salidas de ventilación’, exponen desde Guardion.

Las caídas y golpes son otro factor que afecta de forma especial a los portátiles, ya que debido a su movilidad, se ven mucho más expuestas a estas circunstancias qué los ordenadores de sobremesa. Es importante transportar estos dispositivos en fundas o mochilas que sean capaces de absorber impactos, y siempre prestar atención al entorno donde se encuentre.

En caso de fallo del disco duro o pérdida de datos del dispositivo de almacenamiento, es fundamental mantener la calma y actuar con prudencia para no ampliar el daño del dispositivo donde se encuentran los datos. Apagar el ordenador y tratar de recordar o establecer la posible causa es un excelente punto de partida.

Un típico error ante estas situaciones, consiste en reinstalar el sistema operativo. Cuando esto sucede, la información puede sobreescribirse y frente a esto el proceso de recuperación de datos se torna sumamente complejo.

En estas situaciones, lo mejor que se puede hacer es buscar un experto certificado en la recuperación de datos, ya que cualquier otra acción llevada a cabo por el usuario difícilmente logrará un resultado favorable frente a daños de orden lógico y en caso de daños físicos sólo se empeorará la situación.

‘Muchos usuarios desconocen los riesgos de intentar recuperar datos de forma autodidacta, cuanto más se manipule el dispositivo de almacenamiento, mayores son las probabilades de perder los datos almacenados en dicho dispositivo de forma permanente. Es de vital importancia que el diagnóstico del disco sea realiado por un equipo profesional que disponga de los medios y herramientas homologadas para tal fin’ afirma Latoya Bote, product manager de Guardion

Nota de prensa Cómo prevenir los fallos en el disco duro y qué hacer ante ellos en denoticias.es

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