Hoy en día las redes sociales suponen un punto de información clave en muchos procesos de selección. Según un estudio de la compañía Adecco, sobre Redes Sociales y Mercado de Trabajo, 9 de cada 10 empresas hacen uso de estas plataformas para contratar a sus empleados. Las redes que se usan para encontrar talento, por ejemplo, publicando ofertas de empleo, por los departamentos de recursos humanos son: LinkedIn, por un 63%, Facebook, por un 34% y por último Twitter por un 28%. Curiosamente, el 69% de los reclutadores creen que los usuarios activos en las redes sociales tienen mas oportunidades laborales frente a los inactivos.

El 28% de los reclutadores han rechazado a un candidato por su “reputación online”. Por eso es tan importante lo que publicamos en nuestras redes sociales. Y no sólo de cara a posibles futuros trabajos de selección, sino también por nuestros clientes, proveedores e incluso empleados o compañeros de trabajo.

Otros ejemplos de la importancia que tiene la reputación online de un individuo podemos verla en Estados Unidos. El Departamento de Estado estudia requerir a los solicitantes de visado el nombre de usuario en redes sociales en los 5 años anteriores a dicha petición.

“La mejor manera de obtener más talentos es mejorar los talentos que tenemos.”, Edward Bickersteth

Para encontrar información concreta sobre un perfil se usa por el 61,5% de los reclutadores Facebook, por el 60% LinkedIn y por el 35,3% Twitter.

El 43% de los profesionales de recursos humanos que usan las redes sociales están satisfechos con los resultados obtenidos.

La empresa tiene que tener presente que el 83% de los candidatos usan las redes sociales para encontrar su próximo trabajo. El 76% ha enviado su currículum vitae a una oferta publicada en estas plataformas. El 72% de los candidatos prefieren LinkedIn como el portal para encontrar empleo. Y un 65% de los candidatos sigue a una marca en redes sociales para estar al día en sus ofertas de empleo.

De nuevo, las empresas tienen una serie de herramientas muy económicas a su alcance para dar a conocer sus vacantes y para llegar a los posibles candidatos, sin tener que hacer uso de los grandes portales de empleo que tienen un coste mucho mas elevado. También se evita así el tener que desarrollar una sección propia de empleo en su página web.

Además, estas redes tienen un valor añadido. Permiten la localización de talento pasivo, que son aquellos profesionales que no se encuentran en un proceso de búsqueda activa de empleo, y a los cuales podemos hacer llegar una propuesta de empleo por si fuera de su interés. Se puede ir creando una red de contactos en las redes sociales que se podrá usar como una base de datos de talento a la que recurrir ante un proceso de selección.

Los nethunters son los profesionales especializados en usar las redes sociales para seleccionar personal. Pueden llegar a diferentes conclusiones, en ocasiones de forma errónea, si se basa en el perfil de un usuario. Por ejemplo, cuál es la ideología política del propietario del perfil, algo que quedó patente con el famoso escándalo de Cambridge Analytica y Facebook, sobre la filtración de millones de datos de usuarios y su posterior uso por los partidos políticos.

Pero son otros muchos los datos que se pueden extraer. Tu “marca personal” y cual es la visión que la comunidad tiene de ti. Tus filias o tus fobias. Si eres una persona tolerante y respetuosa. Si eres capaz de comunicarte y de hacer uso de las herramientas digitales. Si eres productivo, coherente o perseverante. Además de tu actitud ante el trabajo y la vida.

Por estos motivos se desaconseja a los candidatos no tener presencia en las redes sociales. Publicar fotografías o vídeos que puedan dar mala imagen. Hablar mal de la empresa actual o de las anteriores, tanto de la compañía en si, como de jefes o compañeros. Demostrar desconocimiento o falta de interés por que se supone que es inherente a su puesto a de trabajo. Además de todo aquello que es de sentido común dentro y fuera del mundo digital (ser irrespetuoso, compartir información sensible de su actual empresa, etc.). A veces un like puede salir muy caro. 

Pero al igual que los candidatos son analizados, también lo son las empresas. Las críticas que reciben en redes sociales, las noticias negativas en los medios de comunicación o una presencia pobre en el mundo online puede dificultar el trabajo de los departamentos de recursos humanos a la hora de contratar a un nuevo candidato.

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