Meliá hace frente a las pérdidas provocadas por la covid-19 gracias a su fortaleza digital

de deNoticias
6, agosto

Gabriel Escarrer, Vicepresidente Ejecutivo y Consejero Delegado de Meliá Hotels International: “Como ya anticipábamos en nuestros resultados del pasado mes de mayo, y en línea con el conjunto de la industria turística, el segundo trimestre de 2020 ha sido el peor jamás registrado por nuestra compañía, debido a la paralización del negocio provocada por la pandemia COVID-19.

Ante este desafío histórico, nos hemos concentrado en mantener las “constantes vitales" del Grupo a través de nuestro plan de contingencia, y en impulsar al máximo la actividad en esta temporada atípica, mientras nos preparamos para resurgir más fuertes en el entorno post-COVID.  Me siento orgulloso de afirmar que durante estos meses hemos sabido conciliar una intensa vigilancia financiera con las inversiones necesarias para garantizar la seguridad de clientes y empleados, y para seguir avanzando en excelencia operativa y eficiencia.

Sin resultar comparables con ningún otro ejercicio de la historia, la mejor noticia que nos ofrecen estos resultados del primer semestre 2020 es la resiliencia demostrada por nuestro Grupo y sus sólidos cimientos, fortalecidos mediante la adaptación de nuestra estrategia a las circunstancias, en el proyecto que hemos denominado “El Día Después".

Meliá Hotels International ha presentado sus resultados correspondientes al primer semestre de 2020, en el que debido a la excepcional situación provocada por la COVID, especialmente en el sector turístico, las pérdidas del Grupo ascendieron a 358,6 millones de euros, fuertemente impactadas por los deterioros de valor por 148 millones que la compañía ha llevado a cabo en el último trimestre, sin impacto alguno en la caja ni, por consiguiente, en la liquidez. Sin deterioros, el Resultado Neto se sitúa en -203M€.

El Grupo destaca que no prevé incrementar los ajustes, al haber recogido ya la misma, el empeoramiento de la perspectiva macro de la economía por causa de la COVID-19.

El cierre progresivo de la práctica totalidad de los hoteles a lo largo del mes de marzo derivó en una caída de los ingresos consolidados de enero a junio (319 M€) un -63,3% respecto al primer semestre de 2019, con un impacto especialmente intenso en el segundo trimestre, cuando, con 26,2 M€ de ingresos, (-94,5% respecto al mismo periodo del año anterior) se situó muy cerca del escenario de “cero ingresos", desvirtuando cualquier posible comparativa con otros ejercicios. Igualmente, la flexibilidad en la gestión de costes y el cierre de los hoteles durante el segundo trimestre permitió a la compañía atenuar la caída de ingresos con una reducción de los gastos del 43,3% en el semestre (y un 67% de abril a junio).

Este 2º trimestre marcó el periodo de máxima incidencia de la crisis, con tan solo un 12% de las habitaciones abiertas respecto al mismo periodo de 2019. Esta circunstancia desvirtúa la comparativa con el año anterior, señalando un “gap" del -96% en el RevPAR (Ingreso Medio por Habitación Disponible) si se considera todo el portfolio de habitaciones- frente al mismo trimestre del año anterior, “gap" que se situaría en el - 63% en el cómputo de enero a junio.

A pesar de que la situación continúa siendo extremadamente difícil e incierta, Meliá ha mantenido su compromiso responsable de abrir tantos hoteles como sea posible a partir de una mínima viabilidad económica, dinamizando así los destinos y “rescatando" empleados con sus contratos en suspenso por la pandemia. Así, hasta este momento, ha conseguido reabrir 154 hoteles en todo el mundo, 62 de ellos en España y norte de África (Marruecos), y 56 en EMEA, (Alemania, Austria, Italia, Francia, Reino Unido, Portugal, Bulgaria Luxemburgo, Croacia, Montenegro, Emiratos Árabes Unidos y Tanzania.  En Asia Pacífico, el Grupo mantiene abiertos ya 20 hoteles, en China, Vietnam, Indonesia, Tailandia, Malasia y Myanmar, y en América, donde la evolución del COVID-19 aún no ha alcanzado su pico, se han abierto ya 13 hoteles, en Estados Unidos, México Argentina, Brasil, Colombia, Perú y Venezuela. En Cuba son dos los hoteles reabiertos.

A nivel operativo, la compañía ha logrado mantener, gracias a sus canales propios de venta dirigidos a cliente final (Melia.com) y a cliente profesional (Meliapro.com), que generan el 48% de las ventas totales del grupo entre enero y junio, una mayor eficacia y rentabilidad de su estrategia comercial, que permite al Grupo resistir los embates de la crisis sobre el segmento de la distribución, y mantener un nivel de reservas y ocupación muy superior a la media de los destinos.

En materia de expansión internacional, la actividad ha estado también muy impactada por la pandemia, habiendo retrasado las obras de algunos de los proyectos en curso, así como la entrada en vigor de algunos acuerdos de incorporación de hoteles en Management. Respecto a las aperturas también se ha producido una replanificación, estimando el Grupo 7 nuevas aperturas para el año 2020, frente al plan inicial de abrir 23 hoteles (9 en APAC, 11 en EMEA, 2 en America y 1 en España).

De las 7 aperturas previstas, 2 se encuentran en Asia Pacífico, 3 en el área de EMEA, un hotel en la región de América, otro en Cuba y otro en Marruecos.La apertura más importante del año se produjo antes de la pandemia y constituye uno de los buques-insignia del Grupo en Oriente Medio, el hotel ME Dubai, obra póstuma de la genial arquitecta Zaha Hadid.  El resto de las aperturas originalmente previstas para 2020 se trasladarán al ejercicio 2021, en el que la compañía estima abrir 26 nuevos hoteles, 13 de ellos en EMEA, 3 en España, y 1 en Asia-Pacífico. La compañía informa de que mantiene todos los proyectos previstos sin excepción.

Gestión financiera y liquidez

Ante la situación de parálisis del sector e incertidumbre sobre los plazos para la recuperación de la normalidad, una de las prioridades de la empresa ha sido mantener una posición de liquidez suficiente para afrontar los meses venideros con cierto grado de tranquilidad. Para ello, la compañía se ha centrado en un ajuste y control de todas y cada una de las líneas de costes y una reducción del Cápex previsto para el ejercicio, limitando la salida de caja a lo estrictamente esencial.

Por otra parte, durante el primer trimestre concentró sus esfuerzos en obtener nueva financiación (sin ningún tipo de garantías hipotecarias ni covenants financieros), focalizándose durante el segundo trimestre en alargar los vencimientos de deuda para asegurar un mayor confort financiero. Al cierre del mes de junio, la situación de liquidez (tesorería, más líneas de crédito no dispuestas) asciende a 553 M€.

Debido a la crisis provocada por la pandemia, la compañía registró también un deterioro del valor contable de sus activos por importe de 148 M€ en distintos epígrafes de su cuenta de resultados, pero sin impacto alguno en la caja, ni por consiguiente en la liquidez de la compañía. La Compañía no tiene previsto incrementar estos ajustes, al haber incorporado ya el empeoramiento de la perspectiva macro de la economía como consecuencia del COVID-19.