Javier Peña continúa su obra con un libro cargado de humanidad y de conocimiento en «Elementos 3»

de deNoticias
13, mayo

En la tercera entrega de la serie Elementos el autor Javier Peña demuestra su profundo saber tanto en el ámbito científico como en el humanitario. Elementos 3. Diversidad emocional (Editorial Tregolam) transgrede también a nivel literario, pues es un libro que parte de la teoría de la materia para hacer llegar al lector una situación muy presente hoy en día: la dificultad para hacerse hueco en un mundo que, en ocasiones, puede ser cruel.

"Si en el segundo libro intenté mostrar que los materiales no deben ser irrelevantes, ahora doy un paso más para destacar que el ser humano no puede caer en la irrelevancia, pues si lo hace quizás pierda la capacidad de percibir y apreciar la belleza y el significado de la palabra diversidad".

El autor narra, mediante un lenguaje cercano, la historia de Al quien vive en el planeta Tabla Periódica junto con el resto de los elementos químicos. Un día conoce a Ger en una aplicación de citas durante el verano e inician una relación que no está bien vista a ojos de todos.

Se abre entonces para Al una existencia llena de significado y de autodescubrimiento que no le será fácil de afrontar. Porque, a veces, lo más complicado es ser uno mismo sin temor a renunciar a nada.

Es por eso que la obra de Javier Peña es indispensable para acercar la ciencia a todos los lectores, pero también como un medio para enseñar diversos valores como la tolerancia, la diversidad, el respeto y la empatía.

"Este tercer libro, Diversidad emocional, se centra en la parte emocional de nuestro mundo. El libro no recorre una historia, sino que cada capítulo responde a unas emociones concretas".

El mensaje que transmite esta novela tanto a nivel educativo como social es útil para mayores y pequeños por igual. Pues el escritor sabe intercalar con elegancia y destreza la narración con incisos sobre la materia que forma el universo, haciendo que la lectura transcurra de manera fluida y envolvente.

Y así lo quiere hacer saber Javier Peña: todas las personas son parte del cosmos, sin importar el contexto. O, si se habla de elementos químicos, de la composición.

"Desde el punto de vista de la materia que somos los seres a los que llamamos vivos, cada uno de nosotros somos vibración, y nosotros y nuestros sentimientos interactuamos con otras personas, con el entorno y lo que contiene, y de ahí se generan emociones".

El lenguaje de la materia está perfectamente integrado a lo largo de la historia, de tal modo que el lector aprenderá los comportamientos de los elementos químicos mediante analogías relacionadas con la verdadera esencia humana.

No será un camino fácil para el protagonista. Su madre y algunos de sus compañeros son incapaces de entender su "condición reactiva"o su libertad sexual.

Porque descubrirse a uno mismo también trae consigo la autodeterminación a pesar del rechazo del entorno, por lo que Al tendrá que asimilarse sin complejos para alcanzar la felicidad.

Sin duda, Elementos 3. Diversidad emocional, supedita la igualdad de género y hace ser consciente al lector de que tanto el universo físico como el emocional están estrechamente relacionados y se han de tener en igual consideración. No solo porque ambos aspectos condicionan al ser humano y a todo lo que le rodea, sino porque, además, conociendo las dos realidades como una sola puede entenderse la vida.